Todo excepto nuestro amor maduro estos días, supongo yo que fue la velocidad y no la distancia la que nos separo.
Recuerdo la magia de este amor, cuando en unos primeros días joven, como nosotros mismos siempre nos invito a desafiar y enfrentar con ímpetu cada punto en nuestras vidas. Extasiados, sumergidos en nuestra atmosfera jamás hubo temor a distracción alguna. Hermoso más allá de cual palabra. Los días fueron mágicos, llenos de ternura, risas y sorpresas. Por que junto a ti siempre estaba esa chispa de felicidad.
Pero en este preciso momento dime tú;
¿Que sucedió con el placer de amar?
¿Como pude encontrarlo tan divertido?
¿Cuando y por qué se fue la alegría?
La impetuosidad y la espontaneidad se han convertido en victimas de la lógica y la responsabilidad... El amor no es tan serio, la alegría de amar puede recuperarse cuando somos capaces de trascender lo previsible y abrazar de nuevo las razones paradójicas e ilógicas, que constituyen una parte tan esencial de amor. Permaneceremos fieles al ideal del amor si no nos permitimos olvidar la risa, el humor y la sorpresa que formaba parte de nuestra primera experiencia amorosa...

Algun dia caminaremos por las paredes del tiempo y no extrañaremos a nadie... Solo el uno al otro...
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