Bien lo decía Hegel, La historia es como el curso de un rio, cada pequeño movimiento del agua en un punto dado del rio esta en realidad determinado por la caída del agua y por sus remolinos más arriba. Pero también está determinado por las piedras y los meandros del rio justo en ese lugar donde tú lo estas mirando.
El problema entre nosotros fue que el mismo rio se hizo ancho, conforme nos acercamos al mar. Ideas y sueños fueron quedando a la orilla, detenidos entre roca o arena nuestra libertad nos separo, nuestro orgullo nos olvido, nuestro miedo nos alejo, Y este amor se termino.

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